La vida de una persona depende directamente, de su fe, cuanto más saludable es su fe, mas saludable será su vida.
La Fe es el tesoro escondido al que el Señor Jesús se refiere en Mateo 13:44
Mat 13:44
(44) "Además el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene y compra aquel campo.
Y si conquistamos el reino de los cielos …. ¿Que será imposible para nosotros?. El Señor Jesús es el autor y consumador de la fe, de manera que todos aquellos que en él creen de todo corazón, con todas sus fuerzas, y con todo su entendimiento, tienen el derecho y el privilegio de ser instrumentos de ésa fe, y una vez que la poseen, deben ejercitarla para traer a la existencia cosas que no existen, a fin de manifestar la gloria de Dios en éste mundo.
Muchos Cristianos piensan que sus vastos conocimientos seculares, bíblicos, o doctrinarios son suficientes para la conquista de la fe. El gran problema es que, en vez de usar sus conocimientos doctrinarios para colocar su fe en práctica y ejercitarla, han creído que con su “bagaje” de conocimientos pueden alcanzar la conquista, y todo sabemos que no hay conquista delante de Dios, sin que la fe sea ejercitada. No es por conocer la fe que vamos a alcanzar la promesa de Dios sobre nuestras vidas, pero si por le hecho de colocarla en acción.
Israel es un excelente ejemplo de eso. El pueblo conocía a Dios y fue testigo de sus poderosos hechos en Egipto y en el desierto, pero en la hora de la necesidad, prefirió confiar en un becerro de oro. Así ha sido mucha gente que se dice cristiana, en la hora de la angustia recurre a la brujería a la magia y a la supuesta comunicación con los muertos, entre muchas cosas que no agradan a Dios, para intentar salir de sus dificultades.
La fe sobrenatural es el único vehículo que nos capacita a depender de Dios.
Mateo 10:38
(38) Más el Justo, vivirá por la Fe.
Original de: Billys Enrique Gómez Medina, (www.bjnewlife.org)

